








Un hombre fue hallado sin vida a un costado de la autopista Medellín-Bogotá, en jurisdicción del municipio de San Luis, en el Oriente antioqueño.
De acuerdo con información preliminar, la víctima se movilizaba en una motocicleta de placas SJL 72H y presentaba varios impactos de arma de fuego en el rostro.
Unidades de la Policía y personal judicial realizaron el levantamiento del cuerpo en el lugar de los hechos, mientras que las autoridades iniciaron las respectivas investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Hasta el momento, la identidad del hombre no ha sido confirmada y tampoco se conocen los móviles del crimen. Las autoridades trabajan en la recolección de pruebas y en la revisión de cámaras de seguridad del sector para avanzar en el caso.


En medio de las montañas del Norte del Valle de Aburrá, donde la vegetación espesa suele ocultar dinámicas ilegales, las autoridades asestaron un nuevo golpe al narcotráfico. En la vereda Potrerito, zona rural de Barbosa, fue desmantelada una infraestructura clandestina dedicada al procesamiento de cocaína que, según las investigaciones, operaba con capacidad industrial.
El operativo, liderado por la Policía Nacional de Colombia en articulación con la Fiscalía General de la Nación, permitió la captura en flagrancia de cuatro hombres entre los 21 y 45 años, quienes se encontraban en el lugar al momento de la intervención judicial.
Lo que encontraron las autoridades revela la dimensión del montaje ilegal. En el sitio fueron incautados 102 kilogramos de clorhidrato de cocaína, 20 kilos de base de coca y 200 gramos de bazuco, además de 300 litros de acetona y equipos utilizados en la transformación de la sustancia: hornos microondas, una prensa artesanal y un sistema de secado improvisado.
Las primeras indagaciones apuntan a que el laboratorio estaría vinculado al grupo delincuencial Los Chatas, una estructura con injerencia en el área metropolitana de Medellín. Según las autoridades, este punto de producción no solo abastecía redes locales de distribución, sino que generaba rentas ilícitas cercanas a los 70 millones de pesos diarios, con una producción estimada de hasta 45 kilos de cocaína al día.
Más allá de la incautación, el caso deja ver un patrón que se repite: la instalación de centros de procesamiento en zonas rurales estratégicas, donde la geografía facilita el ocultamiento y la logística del narcotráfico. Los capturados, de acuerdo con la Policía, ya registraban antecedentes por delitos relacionados con estupefacientes.
Tras su detención, los cuatro hombres fueron puestos a disposición de la Fiscalía, que en las próximas horas los presentará ante un juez para definir su situación judicial.
Una señora asomada por una ventana contó que los chicos eran muy pretendidos por las mujeres. Realizaban rumbas de dos y tres días y les daban motos automáticas, ropa costosa y dinero a las chicas.
Este resultado se suma a la ofensiva que mantienen las autoridades contra las economías ilegales en Antioquia, en un intento por debilitar las estructuras que, pese a los golpes, continúan adaptándose y operando en la región.




Un trágico accidente de tránsito ocurrido en la tarde-noche de este jueves 23 de abril dejó como saldo la muerte de un motociclista y a su acompañante gravemente herida en el municipio de Itagüí, Antioquia.
El siniestro se registró en vía pública, a la altura del Parque del Artista, uno de los sectores más concurridos de la localidad. Según información preliminar, la pareja se movilizaba en una motocicleta cuando ocurrió el accidente, cuyas causas aún son materia de investigación por parte de las autoridades.
El conductor perdió la vida en el lugar de los hechos debido a la gravedad de las lesiones, mientras que la mujer que lo acompañaba fue trasladada de urgencia a un centro asistencial, donde permanece en delicado estado de salud.
Organismos de tránsito y unidades de emergencia atendieron la situación y realizaron el levantamiento del cuerpo, además de iniciar las respectivas indagaciones para esclarecer lo ocurrido.
Las autoridades hicieron un llamado a los conductores a respetar las normas de tránsito y mantener la prudencia en las vías, con el fin de evitar este tipo de tragedias.





Un hecho de violencia sacudió en las últimas horas al sector Estadio, donde un joven perdió la vida tras ser atacado con arma de fuego mientras se encontraba dentro de un vehículo.
Según información preliminar, el ataque ocurrió en la carrera 77B con calle 48, en circunstancias que aún son materia de investigación por parte de las autoridades. Testigos del hecho aseguraron haber escuchado múltiples detonaciones, lo que generó pánico entre residentes y transeúntes de la zona.
La víctima, cuya identidad no ha sido revelada oficialmente, recibió varios impactos de bala y falleció en el lugar debido a la gravedad de las heridas. Unidades de la Policía llegaron al sitio minutos después para acordonar el área e iniciar las labores de inspección judicial.
Por ahora, las autoridades adelantan operativos para dar con el paradero de los responsables y esclarecer los móviles del crimen. No se descarta que el hecho esté relacionado con ajustes de cuentas, aunque esta hipótesis no ha sido confirmada.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para que suministre cualquier información que permita avanzar en la investigación y dar con los responsables de este homicidio.



Un médico cirujano especialista en urología fue capturado en las últimas horas en Medellín, señalado de su presunta participación en al menos 50 casos de abuso sexual contra pacientes.
El procedimiento fue realizado por la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, tras una investigación que se extendió por cerca de un año y que estuvo a cargo de la Seccional de Investigación Criminal.
Según las autoridades, durante el proceso se recolectaron elementos materiales probatorios, entre ellos 23 entrevistas a víctimas que denunciaron hechos ocurridos desde 2018 en el consultorio del profesional. A estas evidencias se sumaron denuncias difundidas a través de redes sociales y otros mecanismos de alerta ciudadana.
Según los datos de la investigación, el hombre, de 61 años, habría utilizado su condición de médico especialista para manipular historias clínicas relacionadas con patologías íntimas, con el fin de generar un contexto que facilitara los presuntos abusos y su encubrimiento.
La Fiscalía obtuvo orden de captura en su contra por el delito de acceso carnal con persona incapaz de resistir agravado.
Las autoridades también señalaron que el capturado registra antecedentes por delitos sexuales, como acceso carnal violento y acto sexual violento agravado. Además, se estableció que desde el año 2000 habría incurrido en comportamientos similares, por los cuales enfrentó sanciones disciplinarias temporales en el ejercicio de su profesión.
La captura se hizo efectiva en vía pública del barrio El Poblado. El detenido fue puesto a disposición de la autoridad competente, y será un juez de control de garantías el encargado de definir su situación jurídica en las audiencias preliminares.
La Policía reiteró su compromiso en la lucha contra los delitos que afectan la libertad e integridad sexual, especialmente aquellos en los que se vulnera la confianza depositada en profesionales.

Un trágico accidente de tránsito se registró en la vía que conecta a Itagüí con el corregimiento de San Antonio de Prado, donde un motociclista perdió la vida.
Según la información preliminar, el hecho ocurrió cuando el conductor de la motocicleta, al parecer, intentó esquivar a un peatón que cruzaba la vía. En medio de la maniobra, perdió el control del vehículo y sufrió una fuerte caída que le causó la muerte en el lugar.
La víctima sería un hombre de aproximadamente 38 años. Por su parte, el peatón involucrado resultó herido y fue trasladado a un centro asistencial cercano.
Al sitio acudieron unidades de tránsito y organismos de emergencia, quienes acordonaron la zona y realizaron el levantamiento del cuerpo, lo que generó afectaciones en la movilidad durante varias horas.
Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas del accidente y reiteraron el llamado a conductores y peatones a respetar las normas de tránsito y extremar las medidas de precaución en las vías.



En las laderas del Nororiente de la ciudad, donde las casas se aferran a la montaña y las calles han aprendido a guardar secretos, el silencio solía tener otro significado. Durante años, en Manrique, la calma no era sinónimo de tranquilidad, sino de advertencia. Hoy, ese mismo silencio cuenta una historia distinta.
Sin estruendo, sin anuncios espectaculares, la Comuna 3 protagoniza el cambio más impactante en materia de seguridad en lo corrido de 2026: una reducción del 60 % en homicidios frente al mismo periodo de 2025. Seis casos menos. Seis vidas que no entraron en la estadística de la violencia. Un dato que, en este territorio, sacude.
No se trata de un giro repentino ni de un hecho aislado. El descenso es el resultado de una presión constante, de una presencia institucional que se volvió cotidiana y de intervenciones que, poco a poco, comenzaron a ocupar los espacios donde antes dominaba la incertidumbre. Más controles. Más vigilancia. Más territorio recuperado.
Y, sin embargo, la transformación no cambió la esencia del lugar. Manrique sigue siendo intensa, empinada, viva. El comercio abre como siempre, el transporte sube y baja por sus calles estrechas, y la vida continúa con su ritmo habitual. Pero en medio de esa normalidad, algo se siente distinto: menos interrupciones violentas, menos rupturas abruptas, menos miedo instalado en lo cotidiano.
El dato no pasa desapercibido. En una ciudad que ha cargado durante décadas con el peso de la violencia, que una de sus comunas históricamente más complejas lidere la reducción de homicidios no solo sorprende, sino que reconfigura el mapa de la seguridad. Manrique deja de ser únicamente un símbolo de dificultad para convertirse en referencia de cambio.
Pero el descenso también abre interrogantes. En territorios con dinámicas frágiles, los avances pueden ser reversibles. La reducción no elimina las tensiones ni garantiza permanencia. Es, más bien, un punto de inflexión que exige continuidad, seguimiento y cuidado.
Por ahora, hay una certeza que atraviesa las cifras y se instala en el ambiente: la violencia retrocedió. Y lo hizo sin ruido, pero con fuerza suficiente para romper una historia que parecía repetirse.
En Manrique, esta vez, el silencio ya no advierte. El silencio respira.

Usuarios de la aerolínea Avianca reportaron en las últimas horas retrasos significativos en el vuelo de las ocho de la mañana que cubre la ruta entre Medellín y Cali, luego de que se realizara un cambio de aeronave de manera inesperada.
Según el testimonio de los pasajeros, la situación ha generado incomodidad y desesperación, especialmente por las condiciones de espera en el aeropuerto, donde varios viajeros aseguran haber permanecido durante horas sin información clara sobre la hora de salida. Además, algunos denunciaron que el frío en las instalaciones ha empeorado la experiencia mientras esperan una solución.
“Nos cambiaron el avión y desde entonces todo ha sido incertidumbre. Nadie nos da respuestas concretas”, expresó uno de los afectados.
Hasta el momento, la aerolínea no ha emitido un pronunciamiento oficial detallando las causas del retraso. Sin embargo, este tipo de situaciones suele estar relacionado con ajustes operativos o revisiones técnicas para garantizar la seguridad de los vuelos.
Por su parte, la Aeronáutica Civil de Colombia recuerda que los pasajeros tienen derechos en casos de demoras prolongadas, incluyendo asistencia y posibles compensaciones dependiendo del tiempo de retraso.
Los viajeros afectados hicieron un llamado a la aerolínea para que agilice la solución y permita el pronto despegue del vuelo, con el fin de llegar a su destino en el menor tiempo posible.
Se espera que en las próximas horas se normalice la operación y los pasajeros puedan continuar su itinerario sin mayores contratiempos.





Un menor de 2 años que ingresó con graves lesiones a un centro asistencial en Medellín se convirtió en el centro de una investigación que, en menos de dos semanas, permitió la captura de dos personas señaladas de haberlo agredido físicamente.
Los hechos se remontan al pasado 1 de abril de 2026, cuando uniformados del Grupo de Infancia y Adolescencia de la Policía atendieron el llamado de un ciudadano a la línea de emergencia 123. La alerta indicaba que un niño había sido trasladado a un centro médico en condiciones preocupantes: lloraba de manera inconsolable y presentaba signos evidentes de violencia.
En un primer momento, según las autoridades, la madre del menor habría manifestado al personal de salud que las lesiones correspondían a una posible intoxicación. Sin embargo, la valoración médica inicial y los posteriores análisis forenses descartaron esa versión.
El dictamen del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses estableció que el menor presentaba múltiples lesiones en la cabeza, el rostro y otras partes del cuerpo, además de inflamación ocular y hematomas. Las conclusiones fueron contundentes: se trataba de un caso de maltrato infantil severo y las heridas comprometieron su vida.
A partir de este hallazgo, unidades especializadas de investigación criminal de la Policía iniciaron labores urgentes de recolección de pruebas para esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos. Estas diligencias incluyeron entrevistas, análisis técnicos y verificación de evidencias físicas.
Gracias a estos elementos, la Fiscalía General de la Nación solicitó órdenes de captura contra dos personas: un hombre de 24 años y una mujer de 26, padrastro y madre del menor, respectivamente. De acuerdo con la investigación, las agresiones habrían ocurrido al interior de un hotel ubicado en el centro de la ciudad.
Los capturados fueron presentados ante un juez de control de garantías, quien, tras evaluar el material probatorio, les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario por el delito de violencia intrafamiliar agravada.
Como parte de las medidas de restablecimiento de derechos, el niño quedó bajo la protección de un familiar cercano, mientras avanzan las actuaciones judiciales y se garantiza su recuperación integral.
La Policía reiteró su llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier situación que ponga en riesgo a menores de edad, destacando que la intervención oportuna, como ocurrió en este caso, puede ser determinante para proteger la vida y la integridad de las víctimas.
El caso ha puesto nuevamente en evidencia la problemática del maltrato infantil y la importancia de la denuncia oportuna.


Un nuevo accidente de tránsito se registró este jueves 16 de abril en la Autopista Sur, en jurisdicción del municipio de Itagüí, dejando como saldo un motociclista fallecido.
El hecho ocurrió a la altura de Colanta, en el mismo punto donde, durante la madrugada de este jueves, se presentó otro siniestro vial que también cobró la vida de un motociclista, generando preocupación entre las autoridades y la ciudadanía por la reiteración de estos hechos.
Según la información preliminar, organismos de tránsito y unidades de emergencia hicieron presencia en el lugar para adelantar las labores de atención, levantamiento e investigación de lo ocurrido.
Este nuevo accidente provocó un fuerte colapso en la movilidad sobre esta importante vía nacional, afectando a cientos de conductores que se desplazaban por el sector.
Las autoridades recomiendan a los ciudadanos transitar con precaución, atender las indicaciones en la zona y, en la medida de lo posible, tomar rutas alternas mientras se normaliza la situación.




En un esfuerzo por mejorar el orden urbano y fortalecer la seguridad, las autoridades continúan desarrollando jornadas de limpieza y desmonte de cambuches en el sector de La América, una de las zonas priorizadas para la recuperación del espacio público en la ciudad.
Desde tempranas horas, cuadrillas operativas e institucionales recorren el sector realizando la recolección de residuos sólidos y el retiro de estructuras improvisadas instaladas en andenes, separadores y zonas verdes. Los cambuches, construidos con materiales como plástico, madera y telas, son desmontados como parte de una intervención que busca devolverle a la comunidad espacios más limpios, seguros y transitables.
De acuerdo con voceros oficiales, estas acciones hacen parte de una estrategia integral que combina labores de aseo, control territorial y acompañamiento institucional. “El objetivo es recuperar áreas para el disfrute de todos los ciudadanos, mejorando las condiciones de convivencia y reduciendo factores de riesgo asociados a la ocupación indebida del espacio público”, indicaron.
Habitantes del sector han recibido las jornadas con expectativa. Mientras algunos destacan la disminución de basuras y la mejora en el entorno, otros insisten en la necesidad de mantener la presencia institucional para evitar que las zonas vuelvan a ser ocupadas.
Las autoridades señalaron que las intervenciones continuarán de manera periódica en La América y en otros puntos de Medellín, con el fin de consolidar entornos más organizados y seguros. Asimismo, hicieron un llamado a la ciudadanía para cuidar los espacios recuperados y contribuir al mantenimiento de un ambiente adecuado para todos.
Expertos coinciden en que, además de estas acciones, será clave garantizar seguimiento constante y estrategias sociales que permitan sostener en el tiempo los resultados alcanzados. Entretanto, las jornadas avanzan como parte de un esfuerzo continuo por transformar el paisaje urbano y fortalecer la convivencia en la ciudad.

En el Barrio Antioquia, la rutina tiene pausas inesperadas. No son los semáforos ni el tráfico los que detienen el paso, sino los controles de las autoridades que, con libreta en mano y mirada atenta, convierten cada cuadra en un punto de verificación.
Un policía levanta la mano. Pide los papeles. Mira, pregunta, anota. A unos metros, otro grupo hace lo mismo con un carro. Más adelante, una patrulla recorre despacio la cuadra. No es un operativo de un rato: es una presencia que se queda. Una moto se detiene, un conductor baja el vidrio, un grupo de uniformados rodea con calma. No hay afán, pero sí método. Revisan documentos, consultan antecedentes, observan. Todo bajo la lógica de anticiparse a lo que pueda ocurrir.
Así están siendo los días recientes en el sector. Las autoridades reforzaron los controles y el barrio lo siente en cada trayecto corto, en cada vuelta a la tienda, en cada recorrido habitual que ahora tiene una pausa inesperada.
Algunos lo ven con buenos ojos. “Se siente más orden”, dicen quienes creen que la presencia ayuda a calmar las cosas. Otros simplemente observan, sin decir mucho, como quien ya ha visto estas escenas antes. Porque en Barrio Antioquia, los cambios se miden más por lo que permanece que por lo que aparece.
Durante las jornadas hay de todo: requisas, consultas de antecedentes, revisión de vehículos. Los uniformados van y vienen, se instalan en puntos clave y luego se mueven, como siguiendo el pulso del mismo barrio.
La intención, explican, es anticiparse. Evitar que pasen cosas. Hacer visible una autoridad que, por momentos, muchos sentían lejana. No se trata solo de encontrar irregularidades, sino de que la gente sienta que hay control.
Y mientras eso ocurre, la vida no se detiene. El vecino conversa en la puerta, el vendedor sigue ofreciendo, los buses pasan llenos. Todo sigue, pero con una mirada más atenta, como si el barrio estuviera, por ahora, bajo observación constante.
Porque aquí, donde cada cuadra tiene su historia, la seguridad no se mide solo en operativos. Se mide en lo que pasa después: en si la calma se queda o si, como tantas veces, termina siendo solo una visita pasajera.

El hurto de carros en Medellín registró una reducción del 17 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, según informaron las autoridades. La cifra representa 28 casos menos, en un delito que históricamente ha generado preocupación entre los ciudadanos.
De acuerdo con los reportes oficiales, esta disminución se atribuye a una serie de estrategias implementadas en diferentes puntos de la ciudad. Entre ellas se destacan los operativos de control, la verificación de antecedentes y las acciones preventivas desplegadas en sectores priorizados.
Las autoridades señalaron que estos resultados responden al fortalecimiento de la presencia institucional y al trabajo coordinado entre los organismos de seguridad. Asimismo, indicaron que se continuará con las intervenciones para consolidar la tendencia a la baja.
Aunque la reducción es significativa, los organismos reiteraron que el hurto de vehículos sigue siendo un delito que requiere atención constante, por lo que hicieron un llamado a la ciudadanía para mantener las medidas de autocuidado y denunciar cualquier hecho sospechoso.
La administración distrital destacó que los avances en seguridad son progresivos y que el objetivo es seguir reduciendo los indicadores delictivos en la ciudad.

En Medellín ya no solo se alquilan habitaciones… ahora también se alquilan experiencias, vistas, cabañas escondidas y hasta glampings en medio de la montaña. El problema es que no todos están jugando bajo las mismas reglas.
La Alcaldía decidió poner la lupa sobre este negocio que crece a toda velocidad: los alojamientos de renta corta, es decir, viviendas que se arriendan por días. ¿Cuál fue resultado? Un hallazgo que prende las alarmas: 34 lugares funcionando sin licencia y decenas más con irregularidades.
Detrás de las fotos bonitas y los anuncios atractivos, la realidad es otra. En total, las autoridades han elaborado 93 informes técnicos tras recorrer distintos sectores de la ciudad. ¿Qué encontraron? Cambios de uso sin permiso, construcciones intervenidas sin autorización y propiedades que operan como hoteles, sin serlo.
Pero hay un detalle que preocupa aún más.
En al menos 11 casos, estos alojamientos están ubicados en zonas de retiro de quebrada lugares donde construir o desarrollar actividades tiene restricciones claras, especialmente en corregimientos y sectores de ladera. Es decir, el negocio no solo crece, también se está metiendo donde no debería.
El mapa de la renta corta en la ciudad también empieza a dibujarse con claridad. Zonas como Laureles, San Cristóbal, El Poblado y La Candelaria concentran buena parte de estos espacios, mientras que en áreas rurales aparecen nuevas apuestas: cabañas, fincas turísticas y glampings que prometen desconexión… pero que también están en la mira.
Y es que la pregunta ya no es si este modelo llegó para quedarse, sino cómo se va a controlar.
Porque lo que para algunos es una oportunidad económica, para otros se ha convertido en un dolor de cabeza: ruido constante, rotación de huéspedes desconocidos y conflictos en propiedades horizontales. La convivencia, en varios casos, empieza a resentirse.
Por eso, las autoridades están tocando puertas, literalmente. Las inspecciones incluyen visitas a hoteles, hostales y viviendas turísticas para verificar licencias, uso del suelo y condiciones de operación. Si algo no cuadra, vienen los requerimientos y posibles sanciones.
Mientras tanto, Medellín enfrenta un fenómeno que mezcla innovación, negocio y descontrol. Porque en esta nueva forma de hospedaje, no todo lo que brilla en internet, cumple la norma.


