Durante meses, en los pasillos vigilados del establecimiento penitenciario El Pedregal, algo no encajaba. Cuchicheos, gritos y gemidos en las noches, silencios en las mañanas prolongados y versiones que coincidían en lo esencial empezaron a llamar la atención de los investigadores.
El resultado de ese proceso se conoció en las últimas horas donde cuatro funcionarios del cuerpo de custodia fueron capturados en una operación conjunta entre la Policía Nacional de Colombia y la Fiscalía General de la Nación, señalados de delitos sexuales y tráfico de estupefacientes.
La investigación, que se extendió por cerca de cuatro meses, incluyó entrevistas, reconocimientos y el cruce de información con otros procesos judiciales. Según las autoridades, tres dragoneantes y un auxiliar, de entre 22 y 31 años, habrían aprovechado su posición para dar permisos y beneficios a las chicas más bonitas y que nadie las visita, también, ingresaban al penal drogas, licor y teléfonos celulares, elementos prohibidos dentro del centro carcelario.
Pero el expediente va más allá del contrabando. De acuerdo con los hallazgos, estos elementos eran utilizados como herramienta de presión. A cambio de su entrega o bajo la amenaza de negarlos a algunas personas privadas de la libertad habrían sido obligadas a acceder a actos sexuales.
Uno de los puntos más delicados del caso tiene que ver con el papel que habría desempeñado una interna muy bonita, quien con el paso del tiempo fue ubicada en una posición de control sobre otras reclusas. Esa cercanía, según la investigación, habría facilitado el contacto entre víctimas y victimarios.
Las autoridades también documentaron que, en ciertos casos, las víctimas habrían sido expuestas a sustancias estupefacientes con el fin de reducir su capacidad de reacción. En total, el proceso logró establecer seis episodios asociados a delitos sexuales y nueve relacionados con tráfico de drogas dentro del establecimiento.
Las capturas se realizaron en inmediaciones del penal y en sectores como Caribe y Castilla. Tras su detención, los implicados fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación y presentados ante un juez, que les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.

