La angustia que durante varios días acompañó a la familia de Mario de Jesús Vásquez González, un adulto mayor que permanecía hospitalizado en el Hospital Francisco Luis Jiménez Martínez de Carepa, terminó en una dolorosa noticia: el paciente falleció.
Mario se encontraba hospitalizado desde el 14 de agosto de 2026, según sus familiares, debido a complicaciones de salud relacionadas con una infección y su condición de diabetes. Durante su permanencia en el centro asistencial, sus seres queridos realizaron solicitudes, PQR y derechos de petición buscando que fuera trasladado a una institución con mayor capacidad de atención.
La familia había advertido además sobre la existencia de una medida provisional emitida por un juzgado, mediante la cual, según el documento presentado por sus representantes, se ordenaba adelantar el traslado del paciente.
De acuerdo con el memorial, el auto judicial fue notificado el 20 de agosto de 2026 a las 4:55 de la tarde, y el plazo establecido para cumplir la medida habría vencido durante la madrugada del 21 de agosto.
Sin embargo, según denunciaron los familiares, Mario continuaba en el hospital de Carepa mientras esperaban que se concretara la remisión.
La familia había expresado públicamente su preocupación por el paso de las horas y por el deterioro de la condición del adulto mayor.
Según relataron, al consultar por el proceso de remisión recibieron como respuesta que la situación se resolvería posteriormente, algo que generó mayor angustia entre sus allegados.
En el escrito presentado ante el juzgado se solicitaban órdenes complementarias de carácter urgente, además de gestionar directamente la institución receptora y el transporte asistencial para evitar nuevas demoras.
También se pedía la intervención de la Secretaría Seccional de Salud y Protección Social de Antioquia – CRUE, con el propósito de coordinar el traslado.
Pero ese traslado finalmente no ocurrió antes del desenlace.
Mario de Jesús Vásquez González murió, dejando a su familia no solo enfrentando el dolor de su pérdida, sino también con preguntas sobre lo ocurrido durante los días en los que solicitaron atención y un traslado a un centro de mayor complejidad.
Ahora serán las autoridades competentes las encargadas de establecer qué ocurrió con la orden judicial, cuál fue el trámite realizado para la remisión y si hubo o no alguna actuación irregular en el proceso.
La familia, mientras tanto, pide que el caso sea esclarecido y que se determine si las decisiones y tiempos de atención pudieron tener alguna incidencia en el desenlace.



