Prensapaisa.com
A cualquier hora del día se mezclan el estruendo de las motocicletas, el paso apurado de los camiones y el sonido metálico de las industrias que mantienen despierta a una de las zonas más productivas de Medellín. Pero desde hace varios días, a ese paisaje habitual se le sumó otro elemento imposible de ignorar: las patrullas de la Policía recorriendo las calles una y otra vez.
Los uniformados aparecen en caravanas pequeñas, doblan por corredores industriales, se detienen frente a talleres, pasan lentamente por zonas comerciales y continúan hacia avenidas donde miles de personas transitan diariamente. La escena se repite desde la madrugada hasta entrada la noche.
La Policía Nacional intensificó los patrullajes en la comuna 15 con una consigna clara: reforzar el control territorial y prevenir delitos en sectores estratégicos de Guayabal, una zona donde conviven empresas, bodegas, restaurantes, rutas de transporte y una intensa vida comercial.
Y es que en este punto de Medellín todo ocurre rápido. Mientras algunos negocios apenas levantan sus persianas, otros ya están descargando mercancía. Hay trabajadores entrando a fábricas, domiciliarios cruzando avenidas y buses llenos avanzando entre el tráfico. En medio de ese movimiento constante, las autoridades buscan que la presencia institucional también se haga notar.
“Lo importante es que la gente sienta acompañamiento”, comentó uno de los comerciantes del sector al ver pasar otro grupo de uniformados por la avenida.
Los operativos se concentran especialmente donde hay plazas de vicio, alta circulación de jóvenes y puntos considerados estratégicos para evitar hurtos, riñas y otros hechos que alteren el orden público. Según las autoridades, la intención es mantener vigilancia permanente en una zona clave para la economía de la ciudad,

