Familiares y amigos le hacen luto a Nubia Amparo Rojas Carvajal, de 51 años, quien había sido reportada como desaparecida el pasado 15 de agosto en la vereda El Vergel, corregimiento de San Antonio de Prado (Medellín), fue identificada en Medicina Legal luego de que su cuerpo fuera hallado sin vida en Yarumal.
El hallazgo se registró el pasado martes en el sector de Yarumalito, cerca al barrio Betania, donde habitantes reportaron el cuerpo en avanzado estado de descomposición y con signos de tortura. La Policía Judicial de Yarumal realizó el levantamiento y, por las condiciones en que se encontraba, fue trasladado a Medicina Legal en Medellín, donde finalmente se confirmó su identidad.
La familia de Nubia Amparo ya recibió su cuerpo para darle cristiana sepultura, pero aún permanece la angustia por la desaparición de su esposo, Daiky Leivis Orejuela Asprilla, de 55 años, quien fue visto por última vez el 17 de agosto, dos días después de reportar la desaparición de su esposa.
La Fiscalía General de la Nación, a través del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) Medellín, adelanta la búsqueda de Daiky Orejuela. Al momento de su desaparición vestía camisa azul, jean claro y tenis negros.
Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para que, en caso de tener información sobre su paradero, se comuniquen con el CTI o a la línea de emergencias 123.
Con este hecho, Nubia Amparo Rojas Carvajal se convierte en la cuarta mujer asesinada en Yarumal en lo corrido de 2025, y su caso se suma a una racha de violencia que ya deja 18 homicidios en el municipio este año.
Los sectores más golpeados por la criminalidad en Yarumal son:
• Corregimiento La Loma: 8 homicidios.
• Llanos de Cuiva: 2 homicidios.
• Mina Vieja: 2 homicidios.
• El Cedro y Ochalí: 1 homicidio cada uno.
• Zonas urbanas: barrios Betania, La Cabaña, Mediaguas y ahora Yarumalito, donde fue hallado el cuerpo de Nubia.
Mientras la familia llora la partida de Nubia y mantiene la esperanza de encontrar a Daiky con vida, la comunidad pide mayor presencia de las autoridades en esta región golpeada por la violencia, donde los crímenes siguen dejando un panorama desolador y una sensación de abandono.






