Un hecho bastante curioso ocurrió en el barrio Castilla, al Noroccidente de Medellín, donde las autoridades capturaron a un hombre que tenía una boa constrictor como mascota y un conejo que, al parecer, iba a ser su comida.
Durante un operativo contra delitos ambientales, las autoridades encontraron al hombre con los dos animales y lo arrestaron por aprovechamiento ilícito de recursos naturales renovables.
La boa, una especie protegida por la ley, fue incautada de inmediato. Su valor ecológico es tan alto que está estimado en seis salarios mínimos legales. El conejo, por su parte, fue rescatado justo a tiempo y llevado al Centro de Bienestar Animal La Perla, donde ahora recibirá cuidados especializados (y una dieta muy distinta, por supuesto).
El hombre fue dejado a disposición de la Fiscalía, y la boa fue entregada al Área Metropolitana del Valle de Aburrá, que se encargará de su rehabilitación y posible regreso a la naturaleza.
Desde la Alcaldía de Medellín recordaron que tener animales silvestres es ilegal y que la fauna no es para tener en casa ni usar como entretenimiento, ni mucho menos como comida para otras especies.
Si ves algo parecido, no te quedes callado: denuncia a la línea de emergencia 123. La naturaleza te lo agradece.


