Una construcción tipo glamping que había sido levantada de manera irregular en el sector La Cervecería, en el corregimiento de Santa Elena, fue desmontada por su propio propietario luego de un proceso adelantado por la Alcaldía de Medellín y de una orden emitida por la autoridad policial.
La medida se produjo tras varios informes técnicos elaborados por la Secretaría de Gestión y Control Territorial, los cuales fueron remitidos a la Corregiduría de Santa Elena y al Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH). Los estudios determinaron que el predio se encuentra en una zona arqueológica de protección, donde no es posible otorgar licencias de construcción debido al riesgo de afectar vestigios, piezas o estructuras antiguas que hacen parte del patrimonio cultural.
Según explicó el corregidor de Santa Elena, Gustavo Adolfo Restrepo, la actuación comenzó luego de recibir un reporte por presunta infracción urbanística en inmediaciones del Parque Arví. Tras verificar la situación, las autoridades ordenaron la suspensión inmediata de la obra.
“Cuando recibimos el informe por una presunta infracción urbanística en inmediaciones del Parque Arví, procedimos a ordenar la suspensión de la construcción. Una vez suspendido, las personas siguieron construyendo e incumpliendo la orden de policía, expedida por el corregidor. Por esta razón, lo citamos a audiencia y se ordenó la demolición completa de la vivienda y una multa de 200 salarios”, explicó Restrepo.
Ante esta decisión, el responsable optó por demoler por sus propios medios la estructura, restableciendo así el orden urbanístico en el área.
Por su parte, el secretario de Gestión y Control Territorial, Juan Manuel Velásquez, destacó que esta actuación es resultado del seguimiento técnico permanente que adelanta la administración distrital para prevenir construcciones ilegales.
“Es el resultado de un trabajo técnico juicioso y permanente. De 2024 a la fecha hemos realizado 290 informes que sustentan decisiones de suspensión, procesos policivos y órdenes de demolición cuando sea necesario. Nuestro objetivo es prevenir afectaciones en suelos donde la norma es clara y no permite construir. Solo este año se han ordenado 11 remociones en el corregimiento”, señaló el funcionario.
Las autoridades recordaron que cualquier intervención urbanística en este tipo de suelos está restringida, debido a que su objetivo es preservar valores culturales, ambientales y estratégicos. La presión por construcciones irregulares, advirtieron, puede generar impactos irreversibles sobre el patrimonio histórico y el entorno natural de Santa Elena.




