En el sector La Playita de Bello, Antioquia, patrulleros de la Policía Nacional realizaban labores de control y vigilancia detectaron a un hombre que parecía más nervioso de lo habitual. Llevaba consigo un radio de comunicación que, según los uniformados, era comúnmente usado para coordinar actividades ilegales.
Al intentar acercarse para un registro, el hombre salió corriendo, intentando refugiarse en una vivienda cercana. La reacción de los policías fue inmediata: lograron interceptarlo y, al ingresar a la casa, se encontraron con algo que confirmaba sus sospechas. No estaba solo: debajo de una mesa, un segundo hombre trataba de pasar desapercibido y ambos fueron capturados.
Dentro de la vivienda, los agentes hallaron 6.768 dosis de estupefacientes, entre marihuana y base de cocaína, además de un teléfono celular y el equipo de comunicación que habían llamado la atención inicialmente. Según las primeras investigaciones, la casa funcionaría como punto de acopio y dosificación de drogas, que luego eran distribuidas en la vía pública.
Los capturados, de 25 y 29 años, fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación, que continuará con el proceso judicial. Para los vecinos de Hato Viejo, la operación representa un respiro en medio de la preocupación por el tráfico de estupefacientes en la zona, y un recordatorio de que la vigilancia policial sigue activa en sus calles.

