La tranquilidad habitual de El Retiro, un pequeño y apacible municipio del Oriente antioqueño, se vio sacudida por la noticia de la captura de un hombre acusado de cometer uno de los delitos más repudiables: el abuso sexual de una menor. Lo que durante años fue un drama silenciado en el entorno privado de una familia, hoy es un caso judicial que despierta indignación y reflexión en toda la comunidad.
La captura, realizada por la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN), se concretó tras un año de seguimiento, recolección de pruebas y testimonios. El proceso hizo parte de la estrategia “Actuando por Antioquia”, una iniciativa de las autoridades departamentales para atacar de forma frontal los delitos que afectan a los más vulnerables, especialmente niños y niñas.
El detenido, un hombre cuya identidad no ha sido revelada por protección a la víctima, es señalado de haber abusado sexualmente de su nieta, una menor que actualmente tiene 11 años, durante un periodo aproximado de tres años. Las autoridades señalan que el agresor habría aprovechado la cercanía familiar y el ambiente de confianza para ocultar sus actos.
Según reveló la Policía, uno de los principales retos en la investigación fue el cambio de residencia del implicado, lo que dificultó su localización y el avance del caso. “El seguimiento se volvió intermitente. Cada movimiento del sospechoso implicaba un nuevo punto de partida. Sin embargo, la persistencia de los investigadores y la colaboración de la comunidad fueron claves para lograr la captura”, afirmó una fuente de la SIJIN consultada por este medio.
La menor víctima del abuso se encuentra bajo acompañamiento psicosocial, y tanto ella como su familia están siendo atendidos por instituciones especializadas. “Este no es solo un caso judicial. Es también una historia de dolor que requiere intervención integral, emocional y social”, agregaron las autoridades.
Una vez capturado, el hombre fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación para responder por los delitos de acceso carnal abusivo con menor de 14 años, cargos que serán evaluados por un juez conforme al Código Penal colombiano.
La Fiscalía ha reiterado su compromiso de llevar el caso hasta las últimas consecuencias. “Los delitos sexuales contra menores no prescriben fácilmente, y los responsables deben responder ante la ley con todo el rigor”, expresó un vocero oficial.
Este caso vuelve a poner en el centro del debate la urgencia de hablar de los abusos sexuales dentro del núcleo familiar, un tipo de violencia que muchas veces permanece oculta por miedo, vergüenza o desconocimiento de los canales de ayuda. Las autoridades hacen un llamado a padres, madres, docentes y cuidadores para estar atentos a señales de alerta y promover entornos seguros donde los niños puedan hablar sin temor.
La comunidad de El Retiro, consternada, empieza a enfrentar una verdad dolorosa: el abuso puede estar más cerca de lo que se piensa, incluso dentro de los hogares. Pero también se fortalece el mensaje de que, aunque lenta, la justicia puede llegar si se denuncian los hechos y se actúa con determinación.
¿Dónde denunciar?
La Policía Nacional y la Fiscalía cuentan con líneas de atención para reportar casos de abuso infantil. La línea 141 del ICBF y el 123 de la Policía Nacional están habilitadas las 24 horas para atender emergencias de protección a menores.
