El estadio Atanasio Girardot está a punto de iniciar una de las transformaciones más importantes de su historia. La Alcaldía de Medellín radicó ante la Curaduría Urbana los estudios técnicos y el anteproyecto arquitectónico necesarios para avanzar en la obtención de la licencia de construcción que permitirá ejecutar las obras de modernización del principal escenario deportivo de la ciudad.
El proyecto no solo busca actualizar la infraestructura, sino convertir el estadio en un referente internacional. Su nuevo diseño propone una estructura moderna, envolvente y armónica que, vista desde el aire, recuerda la forma de un nido de pájaro. La cubierta circular y ligera rodeará el escenario como si lo protegiera, integrándolo con el entorno urbano y convirtiéndolo en un nuevo ícono arquitectónico para Medellín.
La radicación de la licencia es un paso clave dentro del proceso. Para ello, fueron entregados los diseños arquitectónicos, estructurales y especializados, junto con estudios de suelos, análisis de seguridad humana y levantamientos topográficos. Este trámite es indispensable para proyectos que contemplan ampliaciones y modificaciones de gran magnitud, y requiere una revisión técnica, jurídica y estructural por parte de la Curaduría.
Paralelamente, distintas dependencias del Distrito trabajan de manera articulada para garantizar que el proyecto cumpla con las normas urbanísticas, de movilidad y ambientales. También se adelantan estudios relacionados con el manejo de especies arbóreas y la conectividad ecológica del sector, con el fin de asegurar que la intervención sea responsable con el entorno.
La modernización contempla una inversión superior a los 752.000 millones de pesos. Se intervendrán más de 32.500 metros cuadrados del estadio y cerca de 33.000 metros cuadrados de espacio público. Entre los cambios más destacados está la ampliación de la capacidad, que pasará de 45.200 a casi 60.000 espectadores, permitiendo que el escenario reciba eventos de mayor escala.
El nuevo estadio contará con una tribuna soportada por 54 pórticos de entre 45 y 50 metros de altura, con columnas de gran dimensión y una cimentación profunda que garantizará estabilidad y seguridad. Además, se instalará una cubierta metálica que protegerá a los asistentes de las condiciones climáticas y cubrirá una mayor parte de las graderías, mejorando la experiencia dentro del escenario.
El campo de juego será completamente renovado con tecnología de última generación y césped de alta calidad. También se modernizarán los sistemas de iluminación, sonido y seguridad, incluyendo accesos, cámaras y espacios de control. La intervención contempla nueva silletería, rampas que facilitarán la accesibilidad y un aumento del 33 % en las unidades sanitarias.
Una vez se obtenga la licencia de construcción, el proceso continuará con la publicación de los prepliegos, la apertura de la licitación, la adjudicación y la posterior ejecución de las obras. Si se cumplen los tiempos proyectados, los trabajos podrían comenzar a finales de julio.
Con esta transformación, el Atanasio Girardot no solo renovará su estructura física, sino que fortalecerá su papel como escenario deportivo, cultural y social. Su nueva silueta, semejante a un gran nido iluminado en medio de la ciudad, simboliza una etapa de crecimiento y proyección internacional para Medellín.




























