Durante años, vecinos de Lovaina sabían que algo raro pasaba en una casa del sector. Entraban y salían personas a toda hora, las puertas parecían más fuertes de lo normal y el movimiento nunca paraba. Lo que muchos sospechaban terminó confirmándose: el lugar funcionaba como centro de acopio de droga del grupo delincuencial “La Terraza”.
La caída llegó tras un operativo conjunto entre la Alcaldía de Medellín, la Policía y la Fiscalía. Cuatro allanamientos simultáneos terminaron con nueve personas capturadas ocho hombres y una mujer y con miles de dosis listas para ser distribuidas por los barrios del nororiente de la ciudad.
Cuando los uniformados entraron al inmueble encontraron lo que parecía una pequeña bodega clandestina: 8.000 dosis de marihuana y 120 dosis de base de coca, además de munición de fusil calibre 5.56 y 7.62. En total, la droga incautada está avaluada en cerca de 40 millones de pesos.
Según las autoridades, estas sustancias iban a ser distribuidas principalmente en Aranjuez y Manrique, donde el microtráfico sigue siendo una de las principales preocupaciones de los habitantes.
Pero lo que más llamó la atención fue el lugar. La casa estaba adecuada para resistir operativos, con puertas blindadas y modificaciones que buscaban mantener el negocio oculto. Todo indicaba que no se trataba de un expendio improvisado, sino de una operación que llevaba tiempo funcionando.
Lovaina, un sector tradicional y de valor cultural en Medellín, había venido siendo golpeado silenciosamente por estas actividades ilegales. Con este operativo, las autoridades aseguran haber desmantelado un punto que llevaba años afectando la tranquilidad de la zona.
El alcalde explicó que Medellín no tiene territorios intocables, y la ofensiva contra las redes de microtráfico continuará.
Y mientras la casa oscura quedó sellada por las autoridades, en el barrio muchos coinciden en lo mismo: lo que durante años fue un secreto a voces, finalmente salió a la luz.












































