Un caso que en principio fue presentado como un accidente doméstico terminó convertido en una investigación por homicidio agravado, luego de que un dictamen técnico-científico concluyera que la muerte de un bebé de nueve meses fue violenta.
Los hechos ocurrieron el 9 de diciembre de 2025 en el barrio Juan XXIII, en el occidente de Medellín. Ese día, el menor fue trasladado por su madre a la Unidad Intermedia San Javier con un cuadro clínico crítico. El diagnóstico médico fue trauma craneoencefálico severo.
Según el reporte inicial, el padre del niño, un hombre de 24 años, manifestó que las lesiones se habrían producido tras una caída accidental desde la cama. Posteriormente, en diligencia formal, indicó que el menor se le había caído de los brazos. Las variaciones en el relato motivaron una verificación técnica más exhaustiva.
¿Cuál fue la reconstrucción científica del lugar?
La Policía Nacional de Colombia, a través de la Unidad Básica de Investigación Criminal (SEPRO–MEVAL), en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, dispuso el desplazamiento de un equipo interdisciplinario compuesto por topógrafo, fotógrafo judicial, arquitecto y físico forense.
El grupo realizó inspección técnica y reconstrucción del lugar de los hechos, con mediciones de alturas, análisis de superficies y verificación de trayectorias. Además, se practicaron entrevistas y se analizaron más de 60 minutos de material videográfico. La ausencia de testigos directos obligó a centrar la investigación en evidencia física y científica.
¿Cuál fue el dictamen pericial?
El informe emitido por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses determinó que el trauma sufrido por el menor fue producto de un impacto de alta energía y velocidad, incompatible con una caída accidental desde baja altura.
El dictamen estableció como causa del deceso una muerte violenta (homicidio) y reportó hallazgos compatibles con síndrome del bebé sacudido.
Con base en los elementos probatorios recolectados, la Fiscalía solicitó orden de captura por el delito de homicidio agravado.
La diligencia de captura se materializó en el cementerio Jardines Montesacro, en el municipio de Itagüí. El indiciado fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente y, en audiencias preliminares, un juez le impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario.
Las autoridades reiteraron que continuarán fortaleciendo el uso de herramientas técnico-científicas en la investigación de delitos contra niños, niñas y adolescentes, con el propósito de garantizar el esclarecimiento de los hechos y la protección integral de la niñez.

