La tarde de este sábado se tiñó de dolor para el folclor musical colombiano. Un accidente aéreo ocurrido en la vereda Romita, zona rural del municipio de Paipa (Boyacá), acabó con la vida del reconocido cantante de música popular Yeison Jiménez, tres de sus acompañantes y la tripulación de la avioneta privada en la que se desplazaban.
Entre los fallecidos están el capitán Hernando Torres, el propio artista y sus acompañantes: Juan Manuel Rodríguez, Oscar Marín, Jefferson Osorio y Weisman Mora. Además de la tripulación piloto y copiloto perdieron la vida el fotógrafo personal y el manager de Jiménez.
El artista, natural de Manzanares (Caldas) cuna de grandes voces populares había culminado una presentación la noche anterior en Málaga (Santander). Desde allí viajó a Paipa con la intención de descansar antes de abordar la avioneta privada que lo llevaría al aeropuerto de Medellín y, posteriormente, a Marinilla, donde tenía programada otra presentación esta noche.
El siniestro se presentó minutos después de que la aeronave despegara de la pista de Paipa, sin que hasta el momento se conozcan las causas exactas del accidente.
El alcalde de Paipa, Germán Ricardo Camacho, informó a EL TIEMPO que ante la emergencia se activaron los protocolos de respuesta inmediata, priorizando la seguridad de la comunidad y la verificación de condiciones del área afectada. La atención en el sitio contó con la participación de múltiples ambulancias de la Defensa Civil de Duitama, personal de bomberos de Paipa y Duitama, unidades de la Aeronáutica Civil y apoyo logístico de distintas entidades.
Yeison Jiménez era considerado uno de los exponentes más queridos de la música popular colombiana. Con raíces profundas en su Manzanares natal, mostró desde niño una inclinación natural por las artes y la música, presentándose en escenarios locales que marcaron el inicio de una carrera que lo llevaría a consagrarse a nivel nacional.
Su estilo auténtico, cargado de emoción y relatos que conectaban con el sentir del pueblo el amor, las despedidas, los desafíos de la vida lo consolidaron como una voz representativa del género. Además de su faceta como intérprete, Jiménez destacaba como compositor, creando canciones que reflejaban experiencias reales y profundas.
A lo largo de su trayectoria, conquistó millones de escuchas en plataformas digitales, llenó escenarios en diferentes regiones del país y se ganó el cariño de miles de seguidores. Su visión empresarial dentro de la industria del entretenimiento también le permitió crecer y liderar proyectos artísticos con sello propio.
Hoy, la música popular colombiana lamenta la partida de uno de sus exponentes más entrañables. Jiménez deja un legado de sentimiento, autenticidad y entrega, que trascendió escenarios y fronteras. Sus canciones seguirán resonando en el corazón de quienes encontraron en su voz un reflejo de sus propias historias.








