Una llamada realizada desde Quibdó, durante este diciembre, marcó el inicio de un operativo que terminó con el rescate de un ciudadano y la captura de sus presuntos captores en la comuna Robledo, noroccidente de Medellín. La intervención, liderada por el Gaula de la Policía Nacional, evitó que un nuevo caso de extorsión y privación de la libertad tuviera un desenlace fatal.
La alerta llegó cuando un ciudadano informó a las autoridades que un amigo suyo le había pedido ayuda económica de manera insistente. El mensaje era claro y preocupante: debía conseguir $700.000 pesos para pagar una supuesta deuda con un grupo delincuencial. La presión aumentó cuando la familia de la víctima, bajo amenazas, alcanzó a consignar $800.000 pesos, convencida de que su ser querido estaba en peligro.
Con esta información, el Gaula activó de inmediato un plan antisecuestro y se desplazó hasta el barrio Villas de Santa Fe. Al llegar a una vivienda señalada, los uniformados escucharon gritos de auxilio desde el interior, confirmando que la situación era real y urgente. La intervención fue rápida y controlada.
Dentro del inmueble fue hallada la víctima, quien permanecía privada de la libertad. En el mismo procedimiento se logró la captura en flagrancia de cuatro personas y la aprehensión de un menor de edad. De acuerdo con las autoridades, los detenidos serían presuntos integrantes del Grupo Delincuencial Organizado ‘Robledo’, señalado de extorsionar a sus víctimas mediante amenazas, agresiones físicas y el envío de videos intimidantes a familiares para forzar pagos.
Durante el operativo fueron incautados cuatro teléfonos celulares, un tábano y un bastón tipo tonfa, elementos que habrían sido utilizados para intimidar y someter a la víctima. Todo el material fue incorporado como evidencia dentro del proceso judicial.
Los capturados fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación y, tras las audiencias de control de garantías, un juez les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.
La Policía reiteró el llamado a la comunidad para reportar cualquier hecho sospechoso a las líneas del Gaula, recordando que una llamada puede salvar una vida.


