La Policía está apretando duro mediante una serie de operativos relámpago donde capturaron a siete hombres señalados de cometer graves agresiones contra niñas, niños, adolescentes y mujeres en varios municipios del área metropolitana.
Los procedimientos, realizados por unidades especializadas de Investigación Criminal y Protección a la Infancia, dejaron al descubierto casos que indignaron a toda la región y encendieron alarmas sobre la importancia de la denuncia y la acción oportuna.
La ofensiva se desplegó en sectores clave de Medellín y municipios vecinos:
Buenos Aires: cayó un instructor de conducción requerido por hechos cometidos contra una menor en Robledo.
La Estrella: fue judicializado un hombre acusado de vulnerar a tres sobrinas en Doce de Octubre.
Laureles: capturado un músico por hechos ocurridos contra su hija de 7 años.
Los Colores: detenido un hombre investigado por agresiones contra sus dos hijas en Acevedo.
Bello: ubicado un sujeto que habría contactado a una menor de 10 años mediante redes sociales para vulnerarla.
Envigado: capturado un hombre que habría mantenido conductas abusivas contra su hijastra durante años en Sabaneta.
San Joaquín, Sabaneta: cayó un agresor reincidente con más de una docena de antecedentes por violencia intrafamiliar.
Las capturas hacen parte de una estrategia conjunta entre la Policía Nacional, la Fiscalía y equipos de atención psicosocial, que trabajan para restablecer derechos, asegurar protección y llevar ante la justicia a quienes representen una amenaza dentro de sus propios hogares.
El mensaje institucional es contundente: en Medellín y el Valle de Aburrá no hay espacio para agresores, y cada denuncia activa una cadena de acciones que termina en golpes como este.
La Administración Distrital ratificó que mantendrá la línea de tolerancia cero frente a quienes atenten contra niñas, niños, adolescentes y mujeres. Nuevos operativos están en marcha y la vigilancia se fortalecerá en zonas críticas del área metropolitana.
El Valle de Aburrá cierra la jornada con siete capturados y un sentimiento colectivo: la justicia está tocando la puerta de quienes creían actuar en silencio.






