Un reporte recibido durante la madrugada a través de la línea de emergencia 123 puso en marcha un operativo policial en el barrio San Benito. Esta vez, la alerta tuvo un detalle particular: una señora que se encontraba en su vivienda se asomó por una ventana, observó lo que estaba ocurriendo en la calle y decidió llamar a las autoridades.
La llamada permitió activar rápidamente a las patrullas de vigilancia, que llegaron al lugar y encontraron a una persona gravemente herida. La víctima fue trasladada a un centro asistencial; sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones, ingresó sin signos vitales.
Mientras los uniformados adelantaban las primeras diligencias, los visualizadores de cámaras de la Policía Nacional comenzaron a revisar las imágenes registradas en el sector.
El objetivo era establecer qué había ocurrido y, especialmente, identificar a las personas que habrían participado en la agresión.
La investigación tomó como punto de partida las imágenes de las cámaras de seguridad. A partir de allí, los uniformados realizaron una trazabilidad por diferentes puntos del sector.
Fueron más de seis cámaras las utilizadas para reconstruir el recorrido de los presuntos responsables. Las imágenes permitieron establecer el momento de la agresión y seguir los desplazamientos posteriores de quienes, según las autoridades, estarían involucrados.
Con esta información, los visualizadores lograron establecer una ruta y suministraron los datos a las patrullas que se encontraban en terreno.
La coordinación entre el sistema de videovigilancia y los uniformados permitió ubicar a tres personas que estarían relacionadas con el caso.
Los tres sospechosos fueron capturados y quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
Según la información entregada por las autoridades, durante el proceso de judicialización uno de los capturados fue judicializado por el delito de homicidio.
Los otros dos fueron judicializados por hurto, debido a que, según la investigación, antes de la agresión habrían hurtado el teléfono celular de la víctima.
La alerta ciudadana permitió activar la respuesta y, posteriormente, las imágenes ayudaron a las autoridades a pasar de la escena del crimen a una ruta concreta para ubicar a los presuntos responsables.
El teniente coronel Julián Alonso Gil Baena, comandante Operativo de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, señaló que la institución continuará fortaleciendo el trabajo conjunto entre las patrullas de vigilancia, los investigadores y los visualizadores de cámaras para esclarecer hechos que afectan la seguridad y la vida de los ciudadanos.
Ahora será la justicia la encargada de determinar la responsabilidad de los capturados dentro del proceso correspondiente.



