La rutina del barrio Montesol, en La Ceja, se quebró en la tarde cuando el silencio comenzó a levantar sospechas. No hubo gritos, ni discusiones audibles, ni señales visibles de alteración. Fue precisamente esa quietud prolongada la que llevó a los vecinos a alertar a las autoridades sobre una situación inusual en una vivienda del sector.
Hacia las 5:00 de la tarde, unidades de la Policía Nacional ingresaron al inmueble gracias a la llamada de una señora que estuvo asomada por una ventana durante varias horas y confirmaron un hecho que hoy mantiene consternada a la comunidad: dos personas fueron encontradas sin vida al interior de la casa.
Las víctimas fueron identificadas como Natalia Lezcano Patiño, de 36 años, y Wilson Cardona Avendaño, quienes sostenían una relación sentimental. Desde ese momento, el lugar pasó de ser una vivienda más del vecindario a convertirse en el epicentro de una investigación judicial que busca esclarecer qué ocurrió puertas adentro.
De acuerdo con información preliminar conocida por las autoridades, la mujer presentaba heridas causadas con un objeto cortopunzante. En el mismo sitio fue hallado sin vida el hombre. La disposición en la que fueron encontrados los cuerpos llevó a los investigadores a plantear varias hipótesis, entre ellas la de un homicidio seguido de suicidio, aunque las autoridades han insistido en que aún no hay conclusiones definitivas.
Uno de los aspectos que más impacto ha generado es que, al momento de los hechos, la madre y el hijo menor de Natalia no se encontraban en la vivienda. Vecinos consultados por las autoridades coincidieron en que durante la tarde no escucharon ruidos que alertaran sobre una situación de riesgo, lo que añade un componente de desconcierto al caso.
Con el avance de las diligencias se conocieron elementos del contexto familiar. Personas cercanas a la víctima señalaron que la relación atravesaba dificultades de convivencia, asociadas, presuntamente, a problemas económicos y situaciones personales. Esta información hace parte del material que ahora es analizado por los investigadores.
Al lugar llegaron funcionarios de la Fiscalía General de la Nación, quienes asumieron la investigación y coordinaron el traslado de los cuerpos a Medicina Legal, donde las necropsias permitirán establecer con mayor precisión las causas y circunstancias de las muertes.
Mientras tanto, La Ceja permanece a la expectativa. La conmoción es evidente en el barrio Montesol, donde el silencio volvió, pero esta vez cargado de preguntas. La comunidad espera que el avance de la investigación permita esclarecer los hechos y ofrecer respuestas frente a una tragedia que rompió la tranquilidad de uno de los sectores residenciales del municipio.



