La Alcaldía de Medellín se puso las pilas y en la última semana de noviembre lanzó una avalancha de controles en las calles de la ciudad. Los agentes de la Secretaría de Movilidad recorrieron varios corredores viales y dejaron números que hablan por sí solos: 259 intervenciones, 180 pruebas de alcoholemia y 1.095 comparendos solo por mal parqueo.
A eso se suman 45 comparendos por transporte informal, un problema que no da tregua en varios barrios.
Pero lo más llamativo fue en materia de seguridad vial: 180 comparendos por no usar casco, 269 vehículos inmovilizados, 523 motos sacadas de circulación por infringir normas que ponen en riesgo la vida de conductores y peatones.
Los controles en sectores movidos como la 70 y el Parque Lleras siguen con toda.
En la 70 van 307 operativos, 4.702 comparendos y 1.702 inmovilizaciones.
Mientras que en el Lleras van 105 operativos, 4.401 comparendos y 1.182 inmovilizaciones.
Los agentes aseguran que estos puntos siguen siendo “calientes” por la mezcla de rumba, tráfico pesado y conductores que se pasan las normas por alto.
Agresiones y fugas: un problema que alerta
La situación también se ha puesto tensa: ya van 40 agresiones a agentes de tránsito, de las cuales 26 terminaron en denuncia.
Y lo más preocupante: 425 casos de fuga cuando se intenta detener a un conductor. El 90 % deja lesionados, mostrando la gravedad de estas imprudencias que no solo rompen la ley, sino que ponen vidas en peligro.
La Secretaría de Movilidad insiste en que su prioridad es proteger la vida en las vías y pidió a la comunidad no convertir el espacio público en tierra de nadie.
“Respetar las normas es respetar la vida”, recalcan desde la entidad gubernamental.





