Un nuevo giro en el proceso judicial contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez sacudió la tarde de este martes 19 de agosto. El Tribunal Superior de Bogotá ordenó su libertad inmediata, hasta que se resuelva en segunda instancia la condena que lo había enviado a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de soborno en la actuación penal y fraude procesal.
La decisión llegó tras una tutela interpuesta por su defensa, liderada por Jaime Granados, que alegaba que la juez Sandra Heredia vulneró derechos fundamentales como el debido proceso, la presunción de inocencia y la libertad del exmandatario.
“Dejar sin efecto la orden de privación inmediata de la libertad de Álvaro Uribe Vélez… disponer que el juzgado accionado expida de manera inmediata la boleta de libertad”, ordenó el fallo firmado por el magistrado Leonel Rogeles Moreno.
Lo que dijo el Tribunal…
El magistrado cuestionó de frente los argumentos que llevaron a la detención. Según él, los criterios fueron “vagos, indeterminados e imprecisos”, sustentados en ideas abstractas como “la percepción ciudadana, el efecto ejemplarizante, la convivencia pacífica y el orden social”.
“Resulta ininteligible por qué esta privación de la libertad es necesaria para la convivencia pacífica y el orden social”, concluyó el togado.
Lo que significa en la práctica…
Con este fallo, Uribe, que ya había sido notificado de su condena en primera instancia, podrá seguir su proceso en libertad mientras se resuelve la apelación en segunda instancia. En la práctica, es un respiro jurídico para el exmandatario y un duro golpe para la Fiscalía y los sectores que ven en este caso un hito contra la impunidad.
Una pelea jurídica de alto voltaje…
El equipo de Granados insistió en que el expresidente no representa peligro para la sociedad, ha asistido a todas sus audiencias y, por tanto, no había justificación para ordenar una detención inmediata. La tutela fue acogida y cambió, al menos por ahora, el rumbo de uno de los procesos más sonados en la historia política y judicial reciente de Colombia.
Reacciones en puerta…
Aunque aún no se conocen pronunciamientos oficiales de Uribe ni de la defensa, se anticipa un terremoto político: para unos, el fallo es una muestra de que la justicia corrigió un error; para otros, una señal de que el poder político sigue influyendo en los estrados judiciales.
Lo cierto es que el expresidente, una vez más, salió bien librado… al menos por ahora.


