La llegada de los uniformados durante la noche del 2 de octubre sorprendió a quienes se encontraban en diferentes puntos del Barrio Antioquia.
Según la información entregada sobre el operativo, algunas de las personas que estarían dedicadas a la venta de estupefacientes salieron corriendo cuando se dieron cuenta de que la Policía estaba entrando al sector.
Los llamados ‘campaneros’ tampoco tuvieron una reacción uniforme. Mientras algunos habrían intentado alertar sobre la presencia de las autoridades, otros estaban dormidos y, en medio de la intervención, hubo quienes simplemente estaban comprando granizados.
La situación permitió a los uniformados avanzar con los procedimientos en diferentes puntos del sector conocido por los jóvenes porque hacen rumbas en la calle y hay venta de unos famosos granizados.
El despliegue contó con más de 250 integrantes de la fuerza pública y terminó con la intervención de cinco plazas de vicio, cinco capturas, más de 10.000 dosis de estupefacientes incautadas y un arma de fuego decomisada.
Además, los controles se extendieron a las vías del sector. Fueron inmovilizadas 50 motocicletas, incluida una que tenía reporte de hurto y fue recuperada. También fueron inmovilizados tres vehículos, uno de ellos con reporte de robo.
En el operativo participaron la Policía Nacional, el Ejército y diferentes dependencias de la Administración Distrital de Medellín.
Las autoridades señalaron que este tipo de intervenciones buscan afectar las actividades relacionadas con el tráfico de estupefacientes y otras rentas ilegales, y anunciaron que los controles continuarán en diferentes sectores de la ciudad.






